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Rutas de ensueño: Galicia
Actualidad

Rutas de ensueño: Galicia

Ribeira Sacra —la Ribera Sagrada— es el nombre de una pequeña región gallega. En ella, los ríos Miño y Sil han ido abriendo en las montañas gargantas de hasta 500 metros de hondura. Toda una experiencia para pasajeros de autocar... a la vez que un desafío para conductores y vehículos.

La estrecha garganta del Sil, en el noroeste español, requiere destreza en la conducción, potencia de motor y buena tecnología de frenado y tren de marcha.

Vemos formarse nubes oscuras y neblinas que ascienden por las escarpadas pendientes de la garganta, dando un toque de dramatismo a la impresión, ya de por sí apabullante, que sienten los viajeros al contemplar por primera vez el Cañón del Sil, en el extremo noroeste de la Península Ibérica. Altas paredes de roca se alzan casi verticales a izquierda y derecha del lecho del río. Estas pendientes que vemos se encuentran entre los viñedos españoles más antiguos. «Oro del Sil» llamaron los romanos al vino que extraían de estas diminutas terrazas trabajadas arduamente a mano. Hoy, los viticultores siguen elaborando aquí el apreciado Amandi, que a su vez atrae cada vez más visitantes a una comarca más bien árida por lo demás.

La empresa de autobuses Autos Rico, radicada 150 kilómetros más al norte, en La Coruña, viaja regularmente a la Ribeira Sacra, como llaman los gallegos a esta región entre los ríos Miño y Sil. Es una excursión de un día desde la costa, con un paisaje espectacular, vistas impresionantes y una plácida travesía en barco por estrechas gargantas... y singulares dificultades para el conductor del autocar.

Para Ángel, que conduce nuestro Tourismo de Mercedes-Benz estrenado hace unos pocos meses, el recorrido hasta la pequeña población de Monforte de Lemos es tan relajado como para sus pasajeros. Pero en seguida las estrechas carreteras van a exigirle atención plena. Atravesamos campos y pastos, orillando pequeñas granjas dedicadas sobre todo al ganado vacuno. Menos mal que no hay demasiado tráfico, pues los vehículos en dirección contraria nos obligan una y otra vez a reducir la marcha y echarnos al margen derecho.

El auténtico desafío, sin embargo, llega en los últimos siete kilómetros que bajan hasta el embarcadero a orillas del Sil, donde los pasajeros trasbordan a un catamarán para contemplar desde el agua las escarpadas pendientes de las gargantas y las terrazas con viñedos labradas hace 2000 años.

Trayecto por la Ribeira Sacra

  • Longitud de 21,4 kilómetros
  • Bajadas/Subidas de hasta el 9 por ciento
  • 403 metros de altitud en 6,8 kilómetros

La carretera se vuelve cada vez más empinada y sinuosa. La LU-903 serpentea entre los viñedos descendiendo más de 400 metros de altitud. Un rótulo advierte: pendiente hasta nueve por ciento. Solo un muro de medio metro separa el autocar del abismo que se abre a la derecha de la carretera. Las innumerables curvas tienen tanta angostura como nula visibilidad. Las nubes oscuras y los jirones de la húmeda niebla que ascienden hoy desde las terrazas de viñedos intensifican el dramatismo de este paisaje tan singular mientras el autocar sigue bajando por la garganta curva a curva. Nuestro chófer Ángel ha hecho esta ruta muchas veces. «Tienes que conocer bien el tramo», afirma. En estas estrechas carreteras y en las curvas en las que apenas caben los 12,30 metros de largo del autocar, no hay más remedio que confiar en la destreza del conductor tanto como en los dispositivos de frenado y del tren de marcha del vehículo.

«Con los nuevos sistemas de asistencia y el sobresaliente tren de marcha, es imposible tener más seguridad y comodidad en carretera. Además, la nueva cabina simplifica aún más el manejo para el conductor. Y, con sus 335 kW (456 CV), el motor OM 470 tiene potencia más que suficiente para superar sin problemas las subidas desde la orilla hasta las cumbres de la Ribeira Sacra», comenta Alfonso Rico, dueño de Autos Rico.

A un lado viñedos escarpados ascendentes; al otro, un barranco casi vertical. Pero el conductor no tiene tiempo para que el paisaje lo fascine. La carretera le exige toda su concentración. Pero, tras llegar al río, las apabullantes vistas de la hermosa garganta recompensan las dificultades del trayecto realizado, sin olvidar tampoco, por supuesto, que la vuelta por los viñedos con pendientes extremas y curvas estrechas va a ser igual de difícil que la bajada.

El tramo de la Ribeira Sacra, zona vitivinícola de Galicia, en el extremo noroeste de España.

Sobre Autos Rico S. L.

La empresa, radicada en La Coruña, la fundó en 1930 Antonio Rico García, abuelo de Alfonso Rico. Hoy tiene 39 empleados fijos y una flota de 39 autocares, 37 de ellos de las marcas Mercedes-Benz y Setra. Sus operaciones se concentran en el transporte de escolares y servicio turístico discrecional para empresas, asociaciones y particulares. El jefe, Alfonso Rico, concede una importancia decisiva a la calidad, especialmente en seguridad y comodidad para pasajeros y conductor. Que los conductores reciban cursillos de formación regularmente es para él tan imprescindible como que los autocares cuenten con seguridad y comodidad de conducción insuperables.