Utilización de cookies

Para configurar esta página web de manera óptima y poder mejorar continuamente, Daimler utiliza cookies. Si continúa usando la página web, consiente la utilización de cookies.

Encontrará más información en las indicaciones sobre cookies.
Rutas de ensueño: Escocia
Actualidad

Rutas de ensueño: Escocia

¿20 centímetros a la izquierda y otros tantos a la derecha? Es suficiente. Con sus más de 40 años de experiencia, Gordon Mayne logra como siempre culminar la etapa de hoy y que su Mercedes-Benz Tourismo, de 2,55 metros de ancho, atraviese los tres metros de anchura del «Boat o’ Brig», un histórico puente de acero sobre el río Spey. El dueño de Maynes Coaches, una empresa de Buckie, en el nordeste escocés, empuña hoy personalmente el volante en esta ruta por la que los conductores de la casa llevan casi cada día a grupos turísticos de todo el mundo: es la Malt Whisky Trail, un camino de unos 180 km que lleva a las destilerías más renombradas de las Tierras Altas.

La comarca de Moray Speyside, a medio camino entre Aberdeen al este e Inverness al oeste, tiene la mayor densidad de destilerías de whisky de todo el mundo. Unos pocos kilómetros cuadrados concentran más de 40 destilerías con nombres tan sonoros como Glenfiddich, Glenlivet, Cardhu, Strathisla o Glenfarclas. Suelen hallarse en lugares apartados, lejos de núcleos de población y carreteras transitadas. La razón está no solo en la gran calidad de los manantiales que se encuentran en la zona, cuya agua tiene tanta importancia para fabricar whisky. El hecho es que casi todas estas empresas, hoy de fama mundial, empezaron su actividad ilegalmente, por lo que buscaron los remotos lugares de las Tierras Altas escocesas.

Para el viajero, la consecuencia de ello son kilómetros y kilómetros por carreteras que apenas ofrecen espacio para dos vehículos en sentido contrario. Para Gordon Mayne, no obstante, la ruta es todo un sueño, y eso aunque conduciendo no pueda disfrutar del paisaje tanto como sus viajeros. Estos últimos, por su parte, aprovechan al máximo el trayecto por Moray Speyside, y ello incluso aunque no les interese tanto el producto alcohólico típico de la región.

Con sus 3,60 metros de altura, el moderno Tourismo de Mercedes-Benz parece casi llegado de otro mundo al abrirse paso entre las casitas de piedra, que, en algunos casos, quedan justo en la línea de ventanas del autocar. Si las casas son diminutas, lo mismo ocurre con las calles. Pero Gordon Mayne no ve razón para ponerse nervioso. Conoce cada poste, cada muro y todo lo que pueda dificultar el camino, y así maniobra con destreza los doce metros del autocar entre las casas para bajar al puerto y luego salir de él.

Las carreteras A95 y A941 llevan de la costa a las montañas. El volante no está quieto un solo momento mientras el Tourismo serpentea por las estrechas carreteras que atraviesan las primeras elevaciones suaves de las Highlands. Las curvas se suceden, muy raramente recorremos 500 metros en línea recta. En pocos casos el trazado viario se adapta a referencias topográficas o de cualquier otro tipo visible. «Tenían que haber bebido mucho whisky cuando hicieron estas carreteras», bromea Gordon Mayne preparándose ya para el próximo giro.

La aguja de la velocidad oscila en todo momento desde apenas 20 km/h en las curvas sin visibilidad hasta un máximo de 60 km/h en las escasas rectas. Con ambas manos en el volante, Gordon Mayne domina el agitado trayecto con serenidad asombrosa. Para su alivio, cambiar de marchas es tarea de la caja automática con la que, sabiamente, ha ordenado equipar todos sus autocares turísticos.

La alternancia de tiempos de conducción y parada no es un problema importante en la ruta del whisky en Speyside. Aunque los distintos trayectos exigen concentración total, no duran nunca más de una hora. Y hay pausas más que suficientes. Una ruta típica tiene programadas hasta cuatro destilerías. Puede ser Strathisla, la destilería de whisky más antigua de Escocia y cuna del Chivas Regal, o Glenlivet, la primera que obtuvo permiso oficial en la región, o Cardhu, donde se destila el Johnnie Walker, o Glenfiddich, la única destilería escocesa que sigue siendo propiedad familiar... Aquí no faltan precisamente los destinos atractivos para visitar en autocar. Casi todas las destilerías ofrecen visitas guiadas, y cada una ofrece sus propias peculiaridades, lo mismo que los distintos whiskeys que el visitante puede probar y, por supuesto, adquirir.